Skip to main content

La carrera por integrar inteligencia artificial en la creación de contenido acaba de dar otro giro. YouTube permitirá este año que sus creadores generen Shorts —los videos verticales que arrasan en móviles— usando una versión sintética de sí mismos. No un avatar genérico ni un filtro animado, sino una recreación fotorrealista creada con IA a partir de su propio rostro y voz.

El anuncio lo hizo su CEO, Neal Mohan, según declaraciones recogidas por TechCrunch, en la que también adelantó que habrá herramientas para crear juegos o piezas musicales desde texto. Pero fue la mención a los clones digitales lo que más atención atrajo. Por primera vez, YouTube facilitará que un creador se “multiplique” para generar contenido sin estar presente.

De la detección a la reproducción

Hasta ahora, YouTube había enfocado sus esfuerzos en limitar el uso no autorizado de rostros. En octubre de 2025 lanzó Likeness Detection, una herramienta para detectar videos que usen la imagen de un creador sin permiso. Para activarla, es necesario registrarse, subir un documento oficial y un video selfie. Con esa información, el sistema genera un «patrón facial» que puede reconocer cuando se usa en videos sintéticos.

Ahora, la empresa da un paso más y permite a los usuarios inscritos no solo proteger su imagen, sino también generarla de forma controlada y bajo su supervisión. YouTube se posiciona así como la primera gran plataforma en ofrecer esta opción directamente desde su ecosistema de creación.

Qué datos se usan para crear un “yo sintético”

El sistema requiere datos biométricos precisos: una imagen en video del rostro y un documento de identidad válido. Con ellos, se entrena un modelo personalizado que puede reproducir la cara, gestos e incluso voz del creador en nuevos clips generados automáticamente. Aunque YouTube no ha detallado los aspectos técnicos del modelo, sí aclara que estos datos no se usan para entrenar sus IAs generales sin consentimiento expreso. La herramienta se integrará en los flujos de Shorts, que según la compañía ya suman 200 mil millones de vistas diarias.

Un arma de doble filo en manos de los creadores

La promesa es clara: permitir a los creadores generar contenido incluso cuando no están disponibles, automatizar tareas repetitivas o simplemente experimentar con nuevos formatos. Pero también aparece una tensión: una vez que el rostro puede automatizarse, ¿dónde queda el control sobre su uso futuro?

Aunque YouTube asegura que ofrecerá herramientas para gestionar y revocar el uso de tu doble digital, la experiencia de otras plataformas muestra que estos límites pueden volverse borrosos. TikTok, Meta y otras han empezado a etiquetar contenido generado por IA, pero el etiquetado rara vez es visible para los usuarios, y no siempre es fiable.

Cuando la ausencia se vuelve presencia

Más allá del avance técnico, la propuesta de YouTube plantea un cambio cultural, un creador puede “estar” sin estar. Su rostro, su tono, su estilo… todo puede replicarse. Esto puede ser útil, práctico, incluso creativo. Pero también plantea una pregunta inevitable: ¿qué significa ser creador cuando tu clon puede seguir publicando mientras tú duermes?

Dejar un comentario