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Diez minutos con gafas de VR bastan para pasar de los andenes de los años 20 al metro que viene. 

El Metro de Barcelona cumple 100 años y, en lugar de celebrarlo solo con nostalgia —fotos en blanco y negro, cartelería antigua y cronologías previsibles—, TMB ha decidido cerrar el círculo con una propuesta que encaja con el siglo XXI: una experiencia inmersiva abierta al público, gratuita, multiusuario y diseñada para ser vivida en primera persona. La pieza se llama “Cent anys de Metro. Un viaje inmersivo” y convierte la memoria del suburbano en un recorrido sensorial que conecta pasado, presente y futuro en apenas diez minutos.

El escenario no es casual: el Espai Mercè Sala, en el intercambiador de Diagonal (L3/L5), uno de los nudos que mejor simbolizan la Barcelona contemporánea —ciudad de flujos, transbordos y ritmos cotidianos—. Allí, con gafas de realidad virtual y en grupos reducidos, el visitante atraviesa un relato construido para explicar algo que suele darse por hecho: que el metro no solo transporta personas, sino que ha sido una de las infraestructuras que han ordenado el crecimiento urbano y han cambiado la forma de habitar la ciudad.

Una experiencia pública y gratuita, con reserva y grupos pequeños

La actividad está pensada para que cualquiera pueda acceder sin barreras económicas: es gratuita y dirigida a mayores de 10 años. Se realiza con gafas de VR y en grupos de hasta 10 personas, un formato que permite que la experiencia sea compartida —no un aislamiento individual— y que el “viaje” se sienta como una visita colectiva, casi como un vagón virtual.

En calendario, la muestra funciona como un gran cierre de fiesta del centenario: está disponible del 30 de diciembre de 2025 al 31 de marzo de 2026, en horario amplio de lunes a domingo, de 10 a 20 h, con cierre en fechas señaladas (1 y 6 de enero). En otras palabras: no es una instalación efímera para expertos, sino un dispositivo de divulgación pensado para público general, durante meses y en un punto de paso masivo.

El metro como biografía de Barcelona

Lo más interesante del planteamiento es el enfoque: la VR no se utiliza solo para “hacer bonito” o añadir espectáculo, sino para contar el metro como una biografía paralela de la ciudad. TMB lo formula de manera explícita: el viaje propone revivir cien años de historia, descubrir fortalezas del servicio actual e imaginar el metro del futuro. Es una narrativa en tres tiempos que evita el museo estático y se acerca más a una visita guiada por hitos y decisiones: cómo se viajaba, qué ha cambiado y qué se está intentando construir.

Hay un matiz clave: la experiencia no se limita al “antes y después”, sino que introduce la pregunta por el “hacia dónde”. Y en movilidad urbana esa pregunta tiene peso político, económico y social: el metro del futuro no es solo más moderno, es más seguro, más accesible, más sostenible, más eficiente y —si se hace bien— más humano.

Los cinco ejes: de la seguridad a las personas

Según la información difundida por TMB, el contenido del recorrido se organiza en torno a cinco ejes: seguridad, innovación, sostenibilidad, accesibilidad y personas. Ese marco sirve para ordenar el salto entre épocas y para explicar el metro no como una suma de túneles, sino como un sistema que se gobierna con prioridades y valores.

  • Seguridad: desde el aprendizaje técnico acumulado (normativas, señalización, protocolos) hasta la idea de que el metro es, ante todo, un espacio público subterráneo donde la confianza importa.
  • Sostenibilidad: el metro como alternativa estructural al coche, y como pieza imprescindible si una metrópolis quiere reducir emisiones sin renunciar a la movilidad.
  • Accesibilidad: un eje que conecta ingeniería y justicia social: ascensores, adaptación de estaciones, itinerarios, señalética, diseño universal.
  • Personas: quizá el eje más revelador. Un metro no funciona solo con tecnología: funciona con conductores, personal de estaciones, mantenimiento, atención al usuario, planificación, y también con la comunidad de usuarios que lo convierte en rutina compartida.
  • Innovación: aquí el término no va de gadgets, sino de cómo la red se moderniza y se prepara para absorber más demanda con fiabilidad.

La VR, en este contexto, actúa como un acelerador pedagógico: comprimes un siglo en minutos, pero manteniendo la sensación de estar “dentro”. Ese es el punto: el visitante no lee sobre el pasado, lo transita.

¿Por qué ahora? El centenario como relato de ciudad

La celebración de los 100 años del metro no aparece de la nada: forma parte de un programa de actividades que se ha desplegado durante el año del centenario, con propuestas divulgativas y expositivas. En el portal del centenario, TMB presenta el “viaje inmersivo” como una de las exposiciones destacadas junto a otras iniciativas culturales.

La lógica es clara: el metro es una de esas infraestructuras invisibles que solo se recuerdan cuando fallan. Un centenario permite hacer lo contrario: ponerlo en el centro del relato urbano y recordar que, sin red metropolitana, Barcelona sería otra ciudad. De hecho, una de las ideas que se repite en las informaciones publicadas sobre la experiencia es el vínculo entre la evolución del metro y el crecimiento de la ciudad —urbanístico y poblacional—, un argumento que la instalación busca hacer tangible para el visitante.

Lavinia Next: tecnología al servicio de la experiencia pública

La experiencia ha sido creada por Lavinia Next, una firma especializada en diseñar propuestas interactivas e inmersivas para marcas e instituciones. En este caso, el encargo tiene un matiz interesante: no se trata de vender un producto, sino de traducir un siglo de historia y un sistema complejo de movilidad a un lenguaje accesible para todo el mundo.

Que una celebración de transporte público adopte una pieza inmersiva dice mucho del momento: la VR deja de ser un territorio exclusivo del entretenimiento para ocupar espacio en la divulgación cívica. El visitante sale con una impresión menos abstracta de lo que significa planificar, operar y transformar una red que mueve a diario a millones de personas.

Información práctica

  • Lugar: Espai Mercè Sala, estación Diagonal (L3/L5)
  • Fechas: 30/12/2025 – 31/03/2026
  • Horario: 10:00 – 20:00, de lunes a domingo (con cierres puntuales)
  • Precio: Gratuito
  • Formato: VR multiusuario, grupos de hasta 10, duración aproximada 10 minutos

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