En el segundo semestre de 2026, OpenAI podría lanzar algo que hasta ahora solo existía en rumores: un dispositivo físico. La empresa que popularizó la inteligencia artificial generativa planea salir del mundo del software y fabricar su primer producto tangible. Y no sería un robot ni una pantalla, sino algo mucho más discreto. Hablan de unos auriculares inteligentes, según reportes filtrados y declaraciones oficiales recogidas por TechCrunch y Axios.
No es un accesorio, es una nueva categoría
El proyecto, que internamente lleva el nombre de «Sweet Pea», está liderado por el legendario diseñador Jony Ive, el mismo que moldeó la estética del iPhone y otros productos icónicos de Apple. Desde que OpenAI adquirió su estudio creativo en 2025, Ive dirige el diseño de un dispositivo que no busca parecerse a nada que ya exista. La premisa es que no es un wearable más, sino una nueva forma de interactuar con la IA. Los reportes coinciden en que se trataría de unos auriculares con procesador propio, capaces de operar con IA localmente, sin depender siempre de la nube. La idea recuerda a tener un asistente personal en el oído, disponible todo el tiempo, entendiendo el contexto y ofreciendo respuestas sin necesidad de mirar una pantalla.
IA en el oído, sin cables ni pantallas
A diferencia de los asistentes de voz actuales, este dispositivo no estaría pensado para el hogar o el escritorio. Sería portátil, continuo, y centrado en la voz como principal forma de interacción. Según fuentes cercanas al proyecto, el diseño será minimalista y alejado de los formatos convencionales, con foco en la ergonomía y la discreción.
Además del reconocimiento de voz, el sistema contaría con capacidades de inferencia en tiempo real. Esto permitiría que el usuario obtenga resúmenes de lo que escucha, traducciones al vuelo, o respuestas adaptadas al entorno. Todo, en teoría, sin necesidad de tocar el teléfono o abrir una aplicación.
Datos personales y decisiones en tiempo real
Un dispositivo que escucha siempre plantea preguntas inevitables. OpenAI ha insistido en que su tecnología busca respetar la privacidad, pero no ha dado detalles técnicos sobre cómo se procesarán los datos recogidos por los auriculares. El hecho de que la mayor parte del procesamiento ocurra localmente podría reducir la dependencia de servidores externos, aunque no elimina la necesidad de conexión para ciertas tareas.
También está por ver qué tipo de controles ofrecerá el usuario sobre el historial de interacciones, o cómo se notificará que el dispositivo está escuchando. No hay información confirmada sobre si incorporará sensores de ubicación o integración con otras plataformas.
Ecosistema, competencia y expectativas
OpenAI no será la primera en intentar crear un dispositivo centrado en la IA. Humane, Rabbit y Meta han probado en los últimos años diferentes formatos, desde broches hasta gafas. Los resultados han sido desiguales, con críticas centradas en la utilidad real y la privacidad. Pero la alianza entre OpenAI y el equipo de Ive eleva las expectativas y se espera algo más pulido, integrado y ambicioso.
El dispositivo será presentado en la segunda mitad de 2026. Aún no hay una fecha de venta definida, pero fuentes internas apuntan a una producción masiva si la demanda responde.