OpenAI ha abierto un nuevo capítulo en la historia de ChatGPT. El popular asistente de IA, usado por cientos de millones de personas en todo el mundo, prepara sus primeros anuncios publicitarios como parte de un plan para expandir el acceso sin depender exclusivamente de las suscripciones pagas. Esta decisión marca un giro clave en la estrategia de negocio de la empresa y plantea preguntas sobre el futuro de los modelos gratuitos de inteligencia artificial.
Un modelo que crece y necesita fondos para sostenerse
Desde su lanzamiento, ChatGPT ha crecido hasta superar los 800 millones de usuarios semanales, la mayoría en planes gratuitos. Mantener una infraestructura de IA a esa escala implica costes elevados. OpenAI plantea los anuncios como una vía para financiar este crecimiento y ampliar el acceso sin trasladar todo el peso económico a los usuarios que no pueden pagar.
El nuevo plan básico, ChatGPT Go, costará 8 dólares mensuales e incluirá funciones como memoria, mayor límite de mensajes y acceso a los modelos más recientes. Este plan también incluirá anuncios, al igual que la versión gratuita. Los planes Plus, Pro, Business y Enterprise seguirán siendo espacios sin publicidad.
Así funcionará la publicidad dentro de ChatGPT
OpenAI asegura que los anuncios estarán claramente etiquetados, separados de las respuestas generadas por la IA y limitados a contextos en los que un producto o servicio patrocinado sea relevante para la conversación. No influirán en las respuestas, y las conversaciones no se venderán ni compartirán con anunciantes.
Los usuarios podrán desactivar la personalización de los anuncios, y se evitará mostrar publicidad a menores de edad o en temas sensibles como salud o política. Las pruebas empezarán en Estados Unidos en las próximas semanas, y estarán limitadas a usuarios adultos en los planes gratuito y Go.
Una decisión empresarial con ambición misionera
La empresa enmarca esta estrategia dentro de su misión fundacional, hacer que la inteligencia artificial beneficie a toda la humanidad. Bajo esta lógica, la publicidad permitiría sostener y expandir el acceso a modelos avanzados sin dejar atrás a quienes no puedan pagar una suscripción más costosa.
Pero esta ampliación tiene un precio. Al introducir anuncios solo en los niveles más asequibles, se establece una distinción clara entre quienes pueden pagar por una experiencia limpia y quienes deben navegar una versión con contenido patrocinado.
Un camino que otras plataformas también observan
La integración de publicidad en asistentes de IA es un terreno nuevo. Mientras motores de búsqueda como Google ya monetizan vías similares con Gemini, el movimiento de OpenAI convierte a ChatGPT en uno de los primeros laboratorios de prueba para esta forma de financiación dentro de la IA conversacional.
El resultado de esta prueba no solo afectará a ChatGPT, sino que podría influir en cómo otras plataformas definen sus modelos de acceso y negocio. La experiencia del usuario, la aceptación de los anuncios y la eficacia de este sistema serán clave en lo que venga después.
Lo que queda por ver
Con este anuncio, OpenAI lanza una apuesta por un modelo de IA más inclusivo y autosostenible. Pero también abre un nuevo frente de tensiones, entre acceso y financiación, entre utilidad y ruido, entre promesa y experiencia. Queda por ver si la publicidad en ChatGPT será un puente hacia un uso más amplio o una barrera disfrazada de oportunidad.