El paisaje de creación de video con inteligencia artificial deja de ser territorio exclusivo para individuos con suscripciones premium y entra directamente al espacio profesional. Flow, la herramienta generativa de Google capaz de producir clips cinematográficos a partir de texto o imágenes, ahora está disponible para usuarios de Google Workspace en planes Business, Enterprise y Educación. Esta apertura marca un paso más en la incorporación de IA creativa dentro de entornos laborales y educativos.
Nace una cámara desde las palabras
Flow es una herramienta de generación y edición de videos impulsada por IA que toma una frase, una idea o incluso una imagen y la transforma en un clip con movimiento, luz y sonido. No se trata solo de un generador pasivo, el usuario puede luego encadenar pequeños fragmentos, ajustar la iluminación, cambiar el ángulo de cámara o incluso añadir y eliminar objetos dentro de la escena. Su motor central es Veo 3.1, un modelo de video generativo desarrollado por Google DeepMind, que produce clips de alrededor de ocho segundos con salida audiovisual integrada.
Desde las suscripciones personales al flujo de trabajo
Hasta ahora, Flow estaba reservado para quienes pagaban las suscripciones Google AI Pro o AI Ultra, niveles avanzados de acceso a las capacidades generativas de Google. Con el cambio anunciado recientemente, las organizaciones que usan Workspace podrán habilitar Flow para varios usuarios a la vez, con controles administrativos que permiten decidir quién puede acceder a la herramienta. Esto incluye cuentas de empresa y de centros educativos.
Más allá del texto, imágenes y audio
La herramienta no solo atiende a textos descriptivos. Flow se integra también con Nano Banana Pro, el generador de imágenes por IA de Google, para crear personajes u otros elementos visuales que luego pueden animarse en video. Además, Google ha ampliado las capacidades de audio generado por IA en Flow. Ahora es posible generar sonido sincronizado, transiciones entre escenas y extensiones de clips con acompañamiento sonoro, lo que amplía las posibilidades creativas de los equipos que lo usan.
Un editor que piensa como tú
Aunque muchas herramientas de generación de video con IA se limitan a convertir un texto en una secuencia automática, Flow propone un enfoque más completo. El usuario puede imaginar una escena, pedir que se genere y luego intervenir en detalles específicos del resultado, afinar la luz, ajustar la cámara, reordenar clips. Este flujo de trabajo recuerda más a la experiencia de edición que a una simple generación automática.
Entre presentaciones y proyectos escolares
La llegada de Flow a planes de Workspace no es un movimiento aislado. Google ha ido integrando capacidades de IA generativa en muchas de sus herramientas de productividad, desde la generación de imágenes en presentaciones hasta respuestas inteligentes en correos o documentos. Al ofrecer Flow dentro de este ecosistema, la compañía impulsa que equipos de trabajo o estudiantes exploren narrativas audiovisuales sin salir de su plataforma de uso diario.
Una cámara en cada escritorio
La expansión de Flow hacia planes colaborativos plantea preguntas sobre cómo se reorganizan las tareas creativas en organizaciones. Pasar de un entorno donde solo creadores individuales con suscripciones premium podían experimentar con video generado por IA, a uno donde equipos enteros pueden hacerlo desde sus cuentas de trabajo, cambia las dinámicas de producción de contenidos. No se trata solo de producción de video, sino de integrar narrativas visuales dentro de las herramientas que ya se usan para trabajar y enseñar.