Google ha reiterado en las últimas semanas que no hay planes inmediatos para introducir anuncios en su asistente de inteligencia artificial, Gemini, incluso cuando otros actores como OpenAI exploran ese camino. La confirmación llega en un momento clave del debate sobre cómo deben monetizarse los grandes modelos de lenguaje sin sacrificar la experiencia del usuario.
Gemini no es un buscador: de ahí parte todo
La declaración proviene de Dan Taylor, vicepresidente global de anuncios en Google. Según explica, Gemini cumple un rol distinto al de la búsqueda, está pensado como un asistente que ayuda a escribir, resumir o programar, más que como un motor para descubrir productos o servicios. Esa diferencia es clave. En los resultados de búsqueda, los usuarios suelen tener la intención clara de encontrar algo o comparar. En cambio, cuando se interactúa con Gemini, la lógica es otra. La conversación fluye de manera más íntima y directa. Incluir anuncios ahí, por ahora, rompería esa dinámica.
Mientras tanto, la IA comercial avanza en Search
Esto no significa que Google renuncie a monetizar sus avances en inteligencia artificial. Todo lo contrario. En los últimos meses ha integrado funciones generativas en el buscador —como AI Overviews y AI Mode— donde sí hay espacio para la publicidad.
AI Overviews, por ejemplo, ofrece resúmenes automáticos sobre ciertos temas. En esos resultados, los anuncios aparecen junto a los fragmentos generados por IA, igual que en los resultados tradicionales. Según la compañía, el rendimiento de estos anuncios es comparable al de la búsqueda clásica.
En AI Mode, que ofrece una experiencia conversacional dentro del buscador, Google ha empezado a probar ofertas personalizadas. El formato, llamado Direct Offers, permite a los anunciantes mostrar descuentos o promociones en contextos donde el usuario parece listo para decidir.
Rumores, desmentidos y decisiones pendientes
A finales de 2025, algunos medios informaron que Google planeaba introducir anuncios en Gemini a partir de 2026. La empresa lo negó de inmediato. Aclaró que no hay planes activos para incluir publicidad en la app, y que cualquier decisión futura dependerá del tipo de interacción que los usuarios busquen. Ese matiz importa. Google no cierra la puerta, pero tampoco quiere apresurarse. El riesgo de introducir anuncios demasiado pronto es alto: puede afectar la confianza del usuario o la utilidad percibida del asistente.
Cada plataforma, su lenguaje; cada IA, su modelo
La apuesta de Google parece ser modular. En el buscador, donde lleva décadas perfeccionando su modelo publicitario, la IA refuerza un ecosistema ya monetizado. En Gemini, por ahora, el valor está en la utilidad, no en la conversión. Otros actores, como OpenAI o Microsoft, también tantean cómo integrar publicidad en sus modelos. Algunos han probado con recomendaciones comerciales o versiones patrocinadas de respuestas. Pero el camino es incierto y lleno de ajustes.