El comercio digital se está moviendo, otra vez. Ya no basta con buscar, comparar y hacer clic. Ahora, Microsoft, como muchos otros, propone un atajo: comprar directamente desde una conversación con su asistente de inteligencia artificial. En su anuncio más reciente, la compañía presentó dos novedades que podrían redefinir la experiencia de compra online Copilot Checkout y Brand Agents.
Comprar sin salir del chat
Copilot Checkout permite cerrar una compra dentro del propio asistente conversacional. Un usuario puede preguntar por un producto, recibir recomendaciones y completar el pago, todo sin salir del flujo de conversación. Sin ventanas emergentes. Sin redireccionamientos. Sin perder el hilo.
La herramienta ya se está integrando en Estados Unidos a través de alianzas con plataformas como Shopify, PayPal y Stripe. Para los vendedores, esto significa que el control de la transacción, los datos del cliente y la experiencia de pago sigue en sus manos. Para el usuario, la promesa es una compra sin fricciones.
Cuando la IA acompaña hasta la caja
El recorrido es simple. Primero se formula una pregunta, se reciben sugerencias, se elige un producto, se paga. Microsoft asegura que estas interacciones generan resultados. En sus pruebas internas, las conversaciones con Copilot aumentaron en un 53 % las compras realizadas en los 30 minutos siguientes. Y si el usuario ya tenía intención de compra, las probabilidades de conversión se triplicaron.
Aunque estos datos provienen de la propia compañía, la lógica que hay detrás no es nueva, es reducir pasos para aumentar resultados. Al eliminar interrupciones, el usuario permanece dentro del ecosistema Copilot, donde cada respuesta puede ser un nuevo punto de entrada a la compra.
Brand Agents: una voz entrenada por cada marca
La segunda pieza del anuncio son los Brand Agents. No son chatbots genéricos, sino asistentes conversacionales entrenados con el catálogo y el estilo de comunicación de cada tienda. Funcionan dentro de sus webs, ayudando a resolver dudas y acompañando al visitante en tiempo real. Estos agentes pueden desplegarse en cuestión de horas para marcas que usen plataformas compatibles. Además, integran herramientas como Microsoft Clarity para analizar qué productos generan más interacciones, cuántas conversaciones terminan en compra y cuál es la diferencia frente al tráfico sin asistencia de IA.
IA que recomienda, resuelve y vende
La combinación de Copilot Checkout y Brand Agents busca crear un ecosistema completo de recomendación, información y pago, todo en el mismo canal. Microsoft quiere que la conversación no solo ayude a decidir, sino que también cierre la venta. Una forma de reimaginar el embudo de conversión, donde cada pregunta puede ser el primer paso de una transacción.
Otros actores también están en esta carrera. Google ha integrado funciones de compra dentro de su IA. OpenAI ya permite interacciones con marcas desde ChatGPT. La diferencia, según Microsoft, está en el control, los datos siguen siendo del comercio, no de la plataforma.
Qué queda por ver
Por ahora, Microsoft ha movido ficha. Ha convertido la conversación en punto de venta. Y ha puesto en marcha un experimento que podría redibujar cómo, dónde y con quién compramos.
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