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OpenAI ha presentado ChatGPT Health, una nueva experiencia dentro de su plataforma, diseñada para atender consultas sobre salud y bienestar. La novedad no es menor, se trata de un espacio separado en ChatGPT donde los usuarios pueden conectar sus propios datos de salud para recibir respuestas personalizadas. En un momento en que millones usan asistentes virtuales para entender informes, síntomas o rutinas, la propuesta abre una nueva etapa en la relación entre IA y salud.

Un espacio propio para la salud

ChatGPT Health aparece como una pestaña dedicada dentro del asistente. Tiene su propio historial de conversaciones y una memoria independiente. Su función es integrar datos de aplicaciones como Apple Health, MyFitnessPal o registros médicos electrónicos para ofrecer respuestas ajustadas a cada usuario. No es un servicio clínico, pero promete ayudar a entender mejor informes, preparar consultas médicas o identificar patrones en la actividad diaria.

OpenAI aclara que ChatGPT Health no diagnostica ni trata. Su papel es el de apoyo conversacional, tras un proceso de revisión desarrollado con médicos que participaron en la redacción y validación de las respuestas, con base en guías clínicas y protocolos reconocidos. Se busca que sea un aliado, no un sustituto.

Datos personales, respuestas a medida

El valor central del servicio está en su capacidad de trabajar con datos reales del usuario. Al conectar registros de salud, el sistema puede interpretar resultados de laboratorio, ofrecer resúmenes comprensibles y detectar cambios relevantes. Todo ello dentro de un entorno que, según OpenAI, refuerza la privacidad, las conversaciones se mantienen separadas, los datos están cifrados y no se usan para entrenar modelos por defecto.

El sistema permite borrar conexiones y memorias en cualquier momento. OpenAI destaca su colaboración con plataformas como b.well, que integran información de distintos proveedores sanitarios en Estados Unidos, por ahora el único país con acceso a la integración completa.

Entrenado con expertos, evaluado con métricas clínicas

La experiencia ha sido desarrollada junto a centenares de profesionales médicos. Las respuestas están diseñadas para ser claras, seguras y útiles. OpenAI emplea marcos como HealthBench para evaluar el rendimiento del sistema en contextos clínicos, lo que implica una mayor exigencia que en usos generales. El objetivo no es solo responder, sino hacerlo con un lenguaje y una precisión que reflejen estándares médicos. Esto diferencia a ChatGPT Health de otras soluciones conversacionales centradas en salud.

Más allá de la consulta, más cerca de la rutina

El lanzamiento no es una aplicación aislada. Refleja un uso creciente de ChatGPT en temas de salud. Según la propia empresa, más de 40 millones de personas lo usan cada semana para este tipo de consultas. Desde revisar resultados de pruebas hasta comprender qué preguntar en una visita médica, la IA ya forma parte del paisaje cotidiano.

Pero también hay límites. Diversos estudios advierten que los modelos de lenguaje pueden fallar en contextos biomédicos complejos o generar respuestas con apariencia fiable pero sin base clínica. Y aunque OpenAI refuerza la privacidad, el producto no cumple con normativas como la HIPAA estadounidense, al no ser un servicio clínico regulado.

Salud conversacional: promesa, reto y vigilancia

ChatGPT Health abre una puerta para hacer comprensibles datos médicos, apoyar decisiones cotidianas y facilitar el contacto con la información personal de salud. No es un sustituto de profesionales ni garantiza diagnósticos. Su eficacia dependerá de cómo se integre en la práctica diaria, qué papel juegue en relación con médicos y qué garantías se construyan a su alrededor.

Por ahora, es una herramienta en fase inicial, disponible con lista de espera en países seleccionados y con integraciones completas solo en iOS y Estados Unidos.

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