Google DeepMind abre al público su primer prototipo para crear y explorar mundos infinitos que se generan en tiempo real.
La creación de mundos virtuales ha sido durante décadas un terreno dominado por el videojuego, la animación y la simulación científica. Hoy, sin embargo, ese territorio empieza a redefinirse con la irrupción de los llamados world models: sistemas de inteligencia artificial capaces de simular entornos completos, predecir su evolución y reaccionar a las acciones del usuario. En ese contexto se inscribe Project Genie, un prototipo experimental presentado por Google DeepMind que permite crear, explorar y remezclar mundos interactivos generados por IA.
El acceso, por ahora limitado a suscriptores de Google AI Ultra en Estados Unidos, marca un punto de inflexión: por primera vez, un modelo de mundo desarrollado en el ámbito de la investigación avanzada se abre a la experimentación directa de los usuarios. No se trata de una demo cerrada ni de una experiencia estática, sino de un sistema que genera el entorno en tiempo real conforme el usuario avanza, observa y actúa.
De los juegos cerrados a la simulación abierta del mundo
Durante años, DeepMind ha desarrollado agentes capaces de dominar entornos bien definidos, como el ajedrez o el Go. Esos sistemas sobresalían en universos con reglas claras, estados limitados y objetivos perfectamente delimitados. El reto de la inteligencia artificial general (AGI), sin embargo, exige algo muy distinto: sistemas que puedan desenvolverse en la diversidad y la imprevisibilidad del mundo real.
Ahí es donde entran los world models. Un modelo de mundo no solo representa un escenario visual, sino que simula sus dinámicas internas: cómo se mueven los objetos, cómo responde el entorno a una acción, cómo se encadenan causas y efectos. En lugar de cargar un mapa completo y cerrado, el sistema genera “el camino por delante” a medida que el usuario avanza.
Esta es precisamente la base de Genie 3, el modelo de mundo presentado por DeepMind en agosto y que ahora alimenta Project Genie. A diferencia de los entornos tridimensionales tradicionales, Genie 3 no se limita a reproducir escenas predefinidas: construye el mundo de forma dinámica, consistente y continua.
Un prototipo para experimentar con mundos vivos
Project Genie nace como una aplicación web experimental alojada en Google Labs. Su objetivo no es ofrecer un producto acabado, sino permitir que investigadores, creadores y usuarios avanzados experimenten de primera mano con las capacidades —y las limitaciones— de los modelos de mundo.
El sistema combina Genie 3 con otros modelos de la casa, como Nano Banana Pro y Gemini, para articular una experiencia inmersiva basada en tres grandes capacidades.
1. Dibujar un mundo antes de habitarlo
La primera puerta de entrada es la creación del entorno. El usuario puede describir el mundo mediante texto o imágenes generadas o cargadas manualmente. A partir de esa información, el sistema construye un entorno vivo que se expandirá conforme sea explorado.
Una de las claves es el llamado world sketching: la posibilidad de previsualizar el mundo antes de entrar en él y ajustar detalles visuales, estilo o atmósfera. El usuario también define la perspectiva —primera o tercera persona— y el modo de desplazamiento, desde caminar o conducir hasta volar, anticipando ya el tipo de experiencia que quiere vivir.
2. Explorar un entorno que se genera al avanzar
Una vez dentro, el mundo no está “terminado”. Cada paso genera el siguiente fragmento del entorno, calculado en tiempo real a partir de las acciones del usuario. La cámara puede ajustarse libremente y el entorno responde de manera dinámica, simulando físicas e interacciones básicas.
Este enfoque rompe con la lógica clásica del diseño de mundos virtuales, donde todo está preconstruido. Aquí, la experiencia es más cercana a la improvisación guiada: el sistema mantiene coherencia y continuidad, pero deja espacio a la sorpresa y a la emergencia de situaciones no previstas explícitamente.
3. Remezclar y reapropiarse de mundos existentes
La tercera capacidad es el remix. Project Genie permite partir de mundos ya creados —propios o ajenos— y reinterpretarlos a partir de nuevos prompts. Existe una galería de mundos curados y un sistema de generación aleatoria para inspirar nuevas creaciones.
Además, el usuario puede descargar vídeos de sus exploraciones, lo que abre la puerta a usos en creación audiovisual, prototipado narrativo o simple documentación de experiencias.
Mucho potencial, pero también límites claros
DeepMind insiste en que Project Genie es un prototipo de investigación, no un producto final. Las limitaciones son explícitas y forman parte del proceso de aprendizaje colectivo que la compañía busca fomentar.
Los mundos generados no siempre son fieles a la realidad ni respetan estrictamente las leyes físicas. El control de los personajes puede presentar latencias o comportamientos erráticos. Las generaciones están limitadas a 60 segundos y algunas capacidades anunciadas previamente para Genie 3 —como eventos que alteran el mundo durante la exploración— aún no están disponibles.
Esta transparencia es relevante. Frente a la tendencia a presentar demos espectaculares sin contexto, DeepMind subraya que se trata de una tecnología en fase temprana, con margen de mejora y con riesgos que deben ser gestionados.
Más allá del entretenimiento: ciencia, robótica y narrativa
Aunque la primera reacción pueda asociar Project Genie al videojuego o al entretenimiento interactivo, el alcance potencial es mucho mayor. Los modelos de mundo son una pieza clave para entrenar agentes robóticos en entornos simulados, para probar hipótesis científicas, para explorar reconstrucciones históricas o para experimentar con nuevas formas de narrativa interactiva.
Un mundo generado dinámicamente puede servir como laboratorio virtual donde ensayar decisiones, observar consecuencias y refinar comportamientos sin los costes ni los riesgos del mundo físico. En ese sentido, Project Genie funciona como un banco de pruebas público para entender cómo las personas interactúan con mundos generados por IA.
Un paso calculado hacia la apertura
El acceso restringido a suscriptores avanzados y mayores de edad no es casual. DeepMind busca observar usos, abusos y patrones de interacción antes de ampliar la disponibilidad. La compañía deja claro que su objetivo final es hacer esta tecnología accesible a más usuarios, pero solo después de comprender mejor sus implicaciones técnicas y sociales.
En última instancia, Project Genie no es solo una herramienta creativa. Es una ventana a una nueva generación de sistemas de IA que no se limitan a responder preguntas o generar imágenes, sino que construyen realidades navegables. Mundos que no existen hasta que alguien decide explorarlos.

