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La Universitat Oberta de Catalunya pone en marcha un Centro de Experiencia en Inteligencia Artificial para integrar la IA en todos los procesos clave con control, criterios éticos y foco en la mejora real de la experiencia del estudiantado.

La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) prepara la puesta en marcha de un Centro de Experiencia en Inteligencia Artificial concebido como pieza estructural de su estrategia de transformación digital. La iniciativa sitúa la IA como capacidad transversal al servicio de la docencia, la investigación, los servicios y la gestión universitaria, con un enfoque explícito de gobernanza, supervisión humana y uso responsable. El objetivo no es solo desplegar herramientas, sino convertir la inteligencia artificial en infraestructura operativa cotidiana alineada con el modelo educativo digital de la UOC.

El nuevo centro nace con un mandato claro: organizar, priorizar e integrar de forma natural la inteligencia artificial en los procesos clave de la universidad. Esto incluye mejora de la experiencia del estudiantado, apoyo a la tarea docente e investigadora y optimización de procedimientos internos. La UOC plantea la IA como palanca de mejora sistémica, no como capa experimental aislada.

La base informativa de este proyecto procede de la comunicación institucional sobre la creación del Centro de Experiencia en Inteligencia Artificial de la UOC dentro de su plan de transformación digital, publicada en los canales informativos de la propia universidad:

De proyectos aislados a arquitectura de IA institucional

En muchas instituciones académicas, la IA ha entrado mediante pilotos dispersos: asistentes para consultas, analítica de aprendizaje, automatización de respuestas o apoyo a investigación. El riesgo de este patrón es la fragmentación. La UOC busca evitarlo mediante una arquitectura coordinada de adopción.

El Centro de IA funcionará como nodo de ordenación estratégica. Definirá estándares comunes de uso de inteligencia artificial en aspectos de seguridad, calidad de datos, ética, cumplimiento normativo y explicabilidad. También priorizará proyectos según impacto real, viabilidad técnica y alineación con los objetivos institucionales.

Este enfoque transforma la pregunta operativa. Ya no es “qué herramienta probamos”, sino “qué problema universitario resolvemos con IA y bajo qué reglas”. La gobernanza pasa a ser tan importante como la tecnología.

Mejora directa de la experiencia del estudiantado

Uno de los focos centrales del Centro de IA de la UOC es la experiencia del estudiantado en entornos de aprendizaje digital. La inteligencia artificial permite personalización a escala: análisis de patrones de progreso, detección temprana de riesgo académico, recomendaciones de recursos y adaptación de itinerarios formativos.

El planteamiento institucional subraya que la IA debe reforzar —no sustituir— el acompañamiento humano. Los sistemas inteligentes podrán asistir en la identificación de necesidades y en la priorización de intervenciones, mientras que las decisiones pedagógicas seguirán bajo responsabilidad docente.

También se aplicará IA en servicios de atención y soporte al estudiantado. Clasificación automática de consultas, respuestas de primer nivel, derivación inteligente a equipos humanos y reducción de tiempos de respuesta forman parte de los casos de uso previstos. El objetivo es disminuir fricción operativa y aumentar calidad de servicio.

Apoyo a la docencia y la investigación

El Centro de Experiencia en IA de la UOC actuará como facilitador para equipos docentes e investigadores. Proporcionará conocimiento técnico y metodologías para identificar casos de uso concretos: generación asistida de materiales, análisis de participación, síntesis de información, apoyo en evaluación formativa y explotación de datos académicos.

En investigación, la IA puede acelerar revisión de literatura, análisis de grandes datasets y detección de patrones. Pero también introduce riesgos de integridad y trazabilidad. Por ello, el centro integrará criterios de validación y buenas prácticas para usos académicos de modelos generativos y analíticos.

El acompañamiento no será solo tecnológico, sino metodológico. La adopción efectiva depende de encaje pedagógico y científico.

Eficiencia y automatización de procesos de gestión

La segunda gran línea de actuación del centro se dirige a la eficiencia operativa de la UOC. Procesos administrativos, flujos documentales y tareas repetitivas son candidatos naturales a automatización inteligente. La IA permitirá clasificar expedientes, resumir documentos, detectar inconsistencias y optimizar circuitos internos.

El resultado esperado es triple: ahorro de tiempo, reducción de errores manuales y mayor trazabilidad. La institución plantea la automatización como herramienta de mejora de calidad, no solo de coste.

Los proyectos de esta línea se priorizarán según impacto y seguridad, con evaluación de riesgos y controles de supervisión humana.

Gobernanza, seguridad y protección de datos

Un pilar del Centro de IA de la UOC será el refuerzo de la gobernanza tecnológica. En un entorno regulatorio europeo más exigente, la universidad quiere asegurar que el uso de IA cumple criterios de responsabilidad, transparencia y protección de datos.

El centro trabajará coordinadamente con la Oficina de Seguridad de la Información y la Oficina de Datos. Se aplicarán evaluaciones de riesgo, controles de sesgo, garantías de calidad de datos y exigencias de explicabilidad cuando los sistemas influyan en decisiones relevantes.

La trazabilidad de decisiones automatizadas será un requisito operativo. La IA no operará como caja negra sin control institucional.

Formación y alfabetización en IA para toda la comunidad UOC

La UOC vincula el despliegue tecnológico con un plan de capacitación. La integración de IA se entiende como reto cultural y organizativo. Por ello, el Área de Personas desplegará programas de alfabetización en inteligencia artificial para personal docente e investigador y personal de gestión.

La formación no se limitará a uso de herramientas. Incluirá identificación de oportunidades, evaluación crítica de resultados, comprensión de riesgos y criterios de uso responsable. El objetivo es evitar tanto la adopción acrítica como el rechazo por desconocimiento.

La alfabetización en IA se concibe como competencia transversal de la comunidad universitaria.

Modelo organizativo y despliegue progresivo

En su fase inicial, el Centro de IA de la UOC operará con modelo centralizado para concentrar conocimiento y fijar estándares. Se prevé un equipo especializado con perfiles en IA, datos, seguridad, ética y gestión del cambio. El crecimiento será progresivo, combinando nuevas incorporaciones con reorientación y formación de talento interno.

Con el tiempo, las capacidades podrán distribuirse más ampliamente, pero sobre una base común ya validada.

IA con propósito educativo y responsabilidad pública

El mensaje institucional es consistente: la IA debe aumentar la capacidad de las personas, no reemplazar su criterio. La transformación digital universitaria se medirá por mejora real de aprendizaje, docencia y servicio, no por volumen de tecnología desplegada.

La UOC sitúa así la inteligencia artificial dentro de su misión educativa y de servicio público, con un marco de uso ético, transparente y supervisado. El Centro de Experiencia en IA es la estructura que debe convertir esa declaración en práctica operativa.

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